Restaurante La Cruz Blanca

En esta ocasión hablamos de uno de los establecimientos más representativos de la restauración jerezana. Con una larga tradición, La Cruz Blanca ha sabido ir adaptándose a los cambios en las tendencias gastronómica, conjugando las recetas tradicionales, con técnicas e ingredientes de vanguardia.

En La Cruz Blanca podremos disfrutar a cualquier hora del día, ya que comienzan la jornada bien temprano, con los desayunos, y concluyen alargando el turno de cenas con algún trago largo. Entre medias, podremos deleitarnos en su terraza, protegida por la sombra de esbeltos árboles, del rigor del sol y las temperaturas.

Practicar el noble arte del tapeo es casi obligatorio en La Cruz Blanca. Con una carta muy variada, que si bien es cierto, el atún no predomina, si que cuenta con destacables elementos, como su tartar, joyas de la cocina, que merece la pena probar, sobre todo cuando están elaboradas con atún rojo salvaje de almadraba. Pero también contamos con un amplio abanico de muestras de la gastronomía jerezana.

Y tratándose de Jerez, el vino no podía menos que estar presente. El famoso fino de Jerez establece un maridaje perfecto con el atún, ya sea crudo, a la plancha o en guiso, potenciando el sabor del mismo, aportando mayor intensidad.

Es el lugar perfecto para dejar pasar las horas, observando el trasiego de la ciudad, mientras entre tapas y vinos, damos gusto al paladar.

Fotos y vídeo cedidos por: La Cruz Blanca

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