Foto del chef Julian Olivares

Restaurante Albores

Hace apenas unos meses el Restaurante Albores celebraba su tercer aniversario. En tan poco tiempo, la aventura por tierras jerezanas de Julian Olivares, se ha convertido en uno de los grandes referentes de la gastronomía de la ciudad. Con una propuesta muy personal, que engloba la cocina de mercado, la fusión de tierra y mar, junto con el magnífico equilibro entre tradición y modernidad, el restaurante Albores nos brinda una gran carta. Grande en sabor, técnica y calidad.

Situado en la céntrica calle Consistorio, frente por frente al ayuntamiento, el restaurante cuenta con una amplia terraza desde la que disfrutar del ambiente del centro jerezano y las frescas noches del verano. Aunque he de confesar, que la experiencia de comer en Albores gana enteros cuando cruzamos el umbral de su puerta.

El restaurante cuenta con una decoración que podríamos definir como de local elegante, con taburetes de madera acompañando mesas con patas de forja, a la par que nos encontramos con cómodos sillones tapizados con una variedad ecléctica de telas, pero que conforman un todo de personalidad y distinción con mucho carácter. Su personalidad acaba de marcarse con las pinturas de colores vivos que visten sus muros y un majestuoso jardín vertical que aporta un toque fresco y natural.

Una de mis espacios favoritos es la gran mesa de madera que se sitúa en el centro de la sala, donde el azar dictará quién será tu compañero de mesa. Y si bien los locales todavía no son muy dados a abrirse en estas situaciones, muchos turistas extranjeros están deseosos de compartir historias.

La creatividad del chef Olivares dan para una extensa carta de 108 platos, o eso anuncian en su web, ya que ante tanta exquisitez junta perdí la cuenta sin salir de los entrantes. El formato es muy de aquí, de la tierra, con gran peso de tapas y raciones a compartir. Olivares saca partido de las mejores materias primas de la zona, trabajando con los pescados y mariscos de la bahía, verduras de la huertas, carnes de las sierras y venados de la dehesa.

Pero estándo en Atunéate, como no podía ser de otra manera, en Albores, el atún tiene un espacio reservado en carta, si bien este es más destacado durante la temporada del atún rojo, podemos disfrutar de él durante la totalidad del año.

Sin duda, es uno de lugares que están marcando la actualidad de la cocina jerezana y es más que recomendable su visita.

Fotos: Atunéate

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